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Seguridad en la Around Alone
La seguridad en la Around Alone, por ser esta una de las regatas más duras, no significa que sea escasa en seguridad.
Luego de varios incidentes en la pasada regata Vendée Globe, se deciden nuevas medidas para asegurar el adriznamiento después de un vuelco en las embarcaciones de 60 pies.
En la pasada Vendée Globe, se exigía un GZ (brazo de adrizamiento o distancia perpendicular del centro de gravedad a la vertical en el centro de carena) a 90º de escora (palo horizontal) de 40 cm por lo menos y un índice de estabilidad (ángulo de escora a partir del cual el barco vuelca irremediablemente) de 110º. El problema es que estos valores son teóricos, es decir, los proporcionan los arquitectos de sus cálculos firmando un papel a modo de certificado.
El único test que se exigía para tener ciertas garantías era el de 10 º de inclinación con tanques de lastre u orza inclinable: se llenaban los tanques de contrapeso o se inclinaba la orza al máximo y el barco debía inclinarse unos 10º. Después de los accidentes ocurridos todo esto se mostró insuficiente; de ahí que ahora se haya aumentado el índice de adrizamiento teórico hasta los 135º.
El índice de estabilidad, que es el ángulo de escora correspondiente al par de adrizamiento nulo, se situaba en los 110º de escora. En la actualidad está obligado en 135º Según navegantes y técnicos, antes que tratar de evitar que el barco vuelque, es mucho más importante de cara a la seguridad del tripulante que el barco se adrice fácilmente una vez volcado.
Esta disposición ha generado la mayor controversia entre navegantes y diseñadores. Los barcos de la actual Around Alone presentan diversas soluciones:
1. Cubiertas abombadas La tendencia en este último aspecto en los barcos nuevos - los construidos después del establecimiento de esta ley - ha sido la de huir de la clásica cubierta "ultraplana" y disponer de un determinado grado de abombamiento en la misma para permitir un mínimo grado de inestabilidad que facilite el adrizamiento por la acción de las olas.
2. La orza pendular Los barcos provistos de orza pendular abogan por el uso de ésta para garantizar el adrizamiento, Está calculado que para que un barco de las características de los actuales monocascos de 60 pies con quilla fija pueda ser adrizado en el caso de que se quede volcado a la inversa y sin palo, hace falta una ola que lo incline 40º.
En el caso de un barco con orza pendular, si la tripulación logra inclinarla 35º , tan sólo haría falta que la inclinación generada por una ola fuera de 32º para poder adrizarlo.
3. Palos estancos Otra opción es la estanqueidad del tubo del palo, cosa que ayuda sólo en el caso de meter el mástil en el agua entre los 90 y los 120º de escora. Pero precisamente a estos ángulos los 60 pies generan un importante momento de adrizamiento y un palo estanco no ayudaría decisivamente.
El problema de esta opción es que, al volcar, los palos suelen romperse, por lo que desaparece la estanqueidad.
4. "Airbag" en la cubierta Tan sólo Isabelle Autissier presenta esta solución. Dos airbag a ambos lados de la cubierta de popa que se pueden inflar cada uno de forma independiente a voluntad del patrón y que permiten generar la suficiente asimetría de la carena para ayudar a adrizar el barco.
La instalación de un motor capaz de propulsar el barco como mínimo a 5 nudos. Esto ha significado un motor de unos 27 hp como mínimo.
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