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Fondeando correctamente:
El ancla, es el instrumento de hierro o acero, resistente y pesado, en forma de arpón que unido a una cadena, cable o cabo sujeto por el otro chicote a bordo, es arrojado al agua para retener al buque en el lugar e impedir su arrastre por vientos y corrientes cuando agarra en el fondo. Con él, además, pueden conseguirse efectos evolutivos al ser accionado en forma adecuada.
Fondear no es simplemente arrojar el ancla al agua. Conviene analizar con que tipo de suelo contamos y que factores pueden influir (oleaje, las corrientes, etc.). En el anclaje coexisten dos fuerzas opuestas: una que tiende a mover la embarcación( es la llamada fuerza activa) y otra, la pasiva, que tiende a mantener el barco donde está.
Objeto del fondeo:
Como antes dijimos la fuerza activa es la que intenta mover la embarcación y la que buscamos eliminar mediante el anclaje. Éste es el fin último del fondeo que permitirá mantener la embarcación en un lugar específico y a salvo.
Componentes de la fuerza activa:
La fuerza activa está conformada por las olas, el movimiento cinético del barco, la corriente, el viento y el tipo de embarcación.
Fuerza pasiva:
La fuerza pasiva es la que trata de mantener a la embarcación en el lugar. Está dada por el ancla que opone resistencia a la fuerza activa.
Análisis del suelo:
Para elegir el ancla adecuada y para efectuar un fondeo conveniente hay que saber con que suelo contamos. Los mejores serán los blandos (barro y arena) y se irá complicando la situación con la mayor dureza de los mismos. También se han de evitar los suelos de alga, que harán dificultosa la maniobra del fondeo.
Modelos:
A principios de siglo, las anclas más usadas se clasificaban en dos grupos principales: con cepo, munidas de una barra perpendicular al plano de los brazos que permitían al instrumento adoptar una posición conveniente para que una uña penetrase en el fondo y sin cepo o de tragadero, que introducían la caña en el escobén. Actualmente, en general y especialmente en buques de cierto porte, las primeras sólo se utilizan en maniobras o faenas auxiliares, siendo las principales las sin cepo, ya que éstas satisfacen todas las condiciones exigidas a las anclas, comprobadas por la experiencia y reconocidas por el uso.
Las anclas varían en peso de acuerdo al buque o embarcación a que se destinen, desde unos pocos kilos hasta algunas toneladas. Por ejemplo: un ancla de cepo tiene un poder de agarre de 8 veces su peso; un ancla Patente tiene un agarre de 6 veces su peso y una Danforth 18 veces su peso.
Existen anclas aptas para un tipo de fondo específico como la Danforth o la Fortress, adecuadas para el barro y la arena, pero que son inadecuadas para un suelo más duro. Éstas tienen en común su similar diseño, cuentan con grandes uñas que les permiten enterrarse y soportar gran peso de barro o arena pero en los suelos duros como la laja y en las correntadas pueden levantarse con facilidad.
Siempre es conveniente tener a bordo por lo menos dos anclas de diferentes características. Si la primera es una Danforth, la segunda será más pesada, aproximadamente un 50% más. Ésta es la llamada de "respeto"; denominación que se da a las que responden a un uso general. Una buena opción puede ser la denominada "cepo".
De acuerdo al empleo o uso a darse a bordo, sin tener en cuenta su tipo, las anclas reciben distintas denominaciones:
. De servicio o de leva: es la de trabajo, de rutina; siempre está lista a ser fondeada. El buque (de gran porte) lleva una en cada amura, estibadas en los escobenes próximos a la roda; una o ambas conectadas al sistema de fondeo.
. De esperanza o de respeto: constituye una reserva de las anteriores y va como aquéllas alojada en un segundo escobén, en la amura de estribor. Se emplea en casos excepcionales de mal tiempo o por haberse perdido alguna de servicio.
. De Codera o de popa: de peso medio, sirve para fondear el buque de popa, acoderarlo temporalmente en una dirección determinada y para espiarlo en caso de varadura.
. Anclote: de escaso peso, se emplea para enmendar la posición del buque, para moverlo pequeñas distancias, para reforzar su seguridad cuando está fondeado o amarrado, y en otras faenas ligeras.
Partes
Ancla de Cepo
1- Caña
2- Cruz
3- Brazos
4- Uña
5- Arganeo
6- Cepo
La caña, es el cuerpo fundamental del ancla. La cruz es la unión entre los brazos. En los extremos de éstos se hallan las uñas. En la cabeza de la caña se encuentra el arganeo, sostenido por un perno. Sirve para sujetar la cadena o cabo. Cerca del arganeo, debajo de éste, se halla el cepo que tiene la función de voltear el ancla cuando el barco tira del cabo, de este modo al colocarse una de las uñas de forma perpendicular al suelo, puede clavarse en éste.
Ancla de patente
1- Arganeo
2- Palas
3- Caña
4- Macizo
5- Estabilizadores
Las anclas de patente, como la Danforth, tienen, al igual que las anteriores, caña y arganeo, pero no tienen brazos sino palas que son articulables y puntas para clavarse en el suelo. Estas puntas son las llamadas macizo. Por debajo de las palas se encuentran los estabilizadores.
Maniobra:
Una vez elegido el lugar, se revisará que todo esté en orden, observando que el cabo o cadena que sostiene el ancla esté libre de obstrucción alguna. El patrón de la embarcación indicará al tripulante el momento en que debe dejarla caer (sino se cuenta con un sistema eléctrico). Se soltará la cadena o cabo necesario para el fondeo (aproximadamente entre 3 y 5 veces la profundidad), y dando marcha atrás o hacia delante, pero realizando un arco, para evitar que la hélice o la quilla se enrede con la cadena, se dará un tirón para asegurar el ancla con el suelo.
Levando el ancla:
Para levar el ancla hay que poner la embarcación en forma vertical a la misma y luego tirar del cabo o cadena que la sujeta usando el sistema eléctrico o a mano, cuando se realiza esta maniobra manualmente debe tenerse en cuenta el peso del ancla y que es conveniente levarla sin inclinar la espalda para evitar lesiones.
Algunos consejos
Al momento de fondear es bueno tener en cuenta:
· La profundidad del agua (nadie quiere quedar varado, por lo tanto conviene elegir un lugar con la suficiente profundidad, teniendo en cuenta que el nivel del agua puede bajar).
· Que la embarcación quede fondeada de forma que si cambia el viento siga teniendo estabilidad.
· Que se encuentre a reparo de vientos fuertes.
· Que no sea un lugar de mucho tránsito.
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