Abordaje, como evitarlo?

Reglas internacionales y nacionales:

Para prevenir abordajes en el mar, existen reglas internacionales, y nacionales que las complementan y, en ocasiones las sustituyen. La aplicación de unas y otras depende de lo siguiente: las internacionales deberán cumplirse en alta mar y en aguas comunicantes con ella, navegables para embarcaciones de ultramar. Pero con respecto a las aguas comunicantes, si el Estado que ejerce jurisdicción sobre cualquier puerto, río, lago o aguas interiores, hubiere dictado reglas sobre la materia, regirán las nacionales y además las internacionales que no se opongan a ellas u obstruyan su aplicación.

Las disposiciones básicas a seguir por los buques con prácticamente las mismas que para los vehículos: seguridad primero, conservar la derecha ( estribor), y proceder con cautela en caso de duda.

Las reglas que gobiernan el tránsito en el mar son tanto de aplicación para los buques grandes como para los pequeños; el tamaño no acuerda privilegios; ellas conciernen tanto al buque de propulsión mecánica como al impulsado por vela.
El reglamento de prevención de abordajes se aplica en todo el planeta y es obligatorio su conocimiento por parte de los patrones de las embarcaciones. Las normas del reglamento nos explican las diversas formas en que debemos comportarnos ante la proximidad de otra embarcación.
El organismo encargado del reglamento internacional de abordajes es el ICO (Organismo marítimo internacional), y su versión está vigente desde 1977.
El mismo se divide en tres partes: Las reglas de rumbo y gobierno; las luces y marcas y las señales (acústicas y luminosas).

Las reglas exigen que al encontrarse o cruzarse el buque de propulsión mecánica se aparte del que navega a vela, pero ello no significa que éste no sea cuidadoso en su gobierno y no deba ser escrupuloso en el cumplimiento de lo que para él se prescribe.

A continuación detallamos lo que nosotros consideramos son las reglas esenciales.

Las reglas deben cumplirse en todas las condiciones meteorológicas. Las relativas a las luces lo serán desde la puesta del sol hasta su salida, como también desde el amanecer al ocaso si hay visibilidad reducida y en cualquier otra circunstancia que se considere conveniente o necesario.

Los buques mantendrán en todo momento una eficaz vigilancia visual y auditiva.

Cada buque hará uso de todos los medios apropiados de que disponga a bordo, para determinar si existe peligro de abordaje. En caso de duda se considerará que el riesgo existe.

- Maniobras para evitar abordajes:

Si las circunstancias del caso lo permiten, toda maniobra que se efectúe para evitar un abordaje, será llevada a cabo en forma clara, con la debida antelación y respetando las buenas prácticas marineras; asimismo los cambios de rumbo y/o velocidad que se efectúen para eludirlo, serán lo suficientemente amplios como para ser fácilmente percibidos por otro buque ( visualmente o por medio del radar). Si hay espacio suficiente, cambiar el rumbo es lo más eficaz para evitar una situación de aproximación excesiva, siempre que se haga con bastante antelación, sea considerable y no produzca una nueva situación de riesgo.

Derecho de Paso:
Veleros.
Si los barcos navegan recibiendo viento de distinto lado (diferente borde), el barco con borde a babor deberá ceder el paso (amuras a babor) al que lo recibe por estribor.
Si ambos navegan con el viento del mismo lado (mismo borde) el barco a barlovento deberá ceder el paso al sotavento (barlovento es el lado opuesto al que se encuentra la vela mayor) en un momento dado.
Barcos a Motor:
Barcos a motor en cursos opuestos, deben ceder ambos a estribor.
Cuando dos barcos a motor lleven un curso que se intercepta con riesgo de colisión, aquél que tiene al otro por su lado de estribor, deberá ceder el paso.
En las vías angostas deberán conservar siempre el lado de estribor del centro del canal.
Vuelta "encontrada":
Cuando dos embarcaciones a motor naveguen de vuelta encontrada a rumbos opuestos o casi opuestos, con riesgo de abordaje, cada una de ellas caerá a estribor de manera que pase por el costado de babor de la otra.
Se considerará que tal situación existe cuando un buque vea a otro por su popa o casi por su proa, de manera tal que de noche vería las luces de tope de ambos palos del otro enfiladas o casi enfiladas y / o las luces de costado. De día observará al otro bajo el ángulo de apariencia correspondiente (palos del otro enfiladas o casi enfiladas con los suyos propios y proa con proa).
No se aplicará de día en los casos en que un buque vea a otro por la proa cortándole la derrota, ni de noche, en los casos en que cada uno al presentar su luz roja o verde, vea la de igual color del otro; tampoco cuando cualquiera de ellos vea delante de sí una luz roja sin divisar la verde o viceversa; ni cuando un buque vea a las dos señales , en dirección que no sea la de su proa.

Situación "de cruce":
Cuando dos buques de propulsión mecánica se crucen con riesgo de abordaje, el que tenga al otro por su costado de estribor, se mantendrá apartado de la derrota de éste y, si las circunstancias lo permiten, evitará cortarle la proa.
Buque que cede paso:
Toda embarcación que esté obligada a mantenerse apartada del rumbo de otra maniobrará, en lo posible, con anticipación suficiente y de forma decidida para quedar bien visible.
Buque que "sigue a rumbo":
Cuando uno de los buques deba conservarse apartado de la derrota del otro, este último mantendrá su rumbo y velocidad. No obstante, el otro puede actuar para evitar el abordaje con su propia maniobra, tan pronto como le resulte evidente que el buque que deberá apartarse no está actuando en la forma preceptuada por el reglamento.
Cuando por cualquier causa, el buque que deba mantener su rumbo y velocidad se encuentre tán próximo al otro que no pueda evitarse el abordaje por la sola maniobra del que cede paso, el primero la ejecutará para que pueda ayudar a evitar la colisión.
Veleros y Barcos a Motor:
Si ambos son barcos de placer, el bote a motor es el que deberá ceder el paso. Aquí se aplica la regla de estribor.
Si dos barcos están en el mismo curso, el alcanzante deberá ceder el paso al alcanzado, sin importar si es velero o a motor.
Hay riesgo de colisión cuando, tomando un rumbo al otro barco, éste no varía en el acercamiento.
Si el acercamiento varía no hay riesgo de colisión. (diferente velocidad).

Barcos de Placer y Barco de Trabajo:
Todos los barcos de placer, incluyendo veleros, deberán ceder el paso a barcos de trabajo.

Consejos para prevenir abordajes
Estar vigilante. Mantener una constante observación del horizonte, es un factor fundamental, tanto cuando se navega en aguas concurridas como en mar abierto,
En los veleros, es una norma colocar a un tripulante a sotavento para vigilar una zona que a veces queda oculta al timonel.
Dejar salir y circular por la derecha. En las entradas estrechas de canales y puertos, los barcos que quieran entrar deberán esperar a que salgan los que se dirijan hacia mar abierto. Esta norma tiene prioridad sobre cualquiera de las anteriores.
En los puertos deberá circularse por la derecha y estar muy atento al tránsito.
Maniobrar de forma clara y franca. Los cambios de rumbo deberán hacerse de manera que sean evidentes para los otros barcos que se encuentren por las proximidades
El barco pequeño se apartará del grande independientemente de las reglas escritas; el sentido común aconseja al patrón del barco sensiblemente más pequeño apartarse del rumbo de un barco mayor, por más preferencia que crea tener aquél sobre éste.